-Me podés decir, ¿Cómo puede un hombre preguntarme después de hacerme el amor, por que me corro en la cama?, y no se refería a que caminara sobre la misma, sino a que parece que no lo gustó que mi cuerpo reptara por sobre las sabanas en todas las direcciones y que no me mantenga quieta.
Ulises siguió batiendo aceleradas sus patitas para ir a la par de Lola, que en un perfecto desconcierto caminaba rápido, sin entender como se puede hacer el amor de manera prolija y alineada.
Unos metros mas adelante se detuvo, se sentó sobre su trasero, dejando quieta su cola sobre el cemento de la vereda, y se quedó mirándola.
Lola frenó y se volvió hacia él.
Ulises siguió batiendo aceleradas sus patitas para ir a la par de Lola, que en un perfecto desconcierto caminaba rápido, sin entender como se puede hacer el amor de manera prolija y alineada.
Unos metros mas adelante se detuvo, se sentó sobre su trasero, dejando quieta su cola sobre el cemento de la vereda, y se quedó mirándola.
Lola frenó y se volvió hacia él.
- ¿Le habrá molestado también que me despeine?... Aja! Entiendo, vos me querés decir que yo lo cansé?
Ulises ladeo su cabeza y obvió la respuesta




